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| Cine y narrativa |
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Entrevista a Edgardo Cozarinsky
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Despojos de la Historia
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La obra de Edgardo Cozarinsky se divide entre dos artes: el cine y la literatura. "A esta altura de mi vida compruebo que nunca pensé en 'hacer carrera' sino más bien en probar cosas distintas, en darme gustos. Todo lo viví en zigzag... Del hecho de escribir me atrae el trabajo en soledad, el silencio que te permite escuchar una voz interior que el ruido del mundo tapa; del cine, la necesidad de pelear y ser capitán, padre, amante, según los casos, o todo a la vez, de un equipo". Sin embargo, a partir de la publicación de Lejos de dónde (su última novela) sus intereses se han estacionado en la narrativa. “He dejado el cine en suspenso para dedicarme plenamente a escribir”, precisa el propio Cozarinsky al abordar el tema. “En estos momentos, estoy terminando de escribir una nouvelle, y el año que viene también aparecerá un volumen de textos de memoria”.
Su biografía parece en general atravesada por el exilio. Sus padres recalaron en la Argentina, emigrados de Odessa y Kiev; pero el mismo Cozarinsky sufrió los cimbronazos de la historia y terminó recalando en París en el año 1974, engrosando la lista de exiliados argentinos. La literatura de Cozarinsky está marcada por esta experiencia en relación a la Historia: la experiencia de volverse un despojo, un margen, la de no saber lejos de dónde estamos.
¿Cómo llegó a París?
Yo nunca pensé en quedarme a vivir en París. Me fui de acá en el año 74, durante los últimos meses de vida de Perón, con Isabel y López Rega en el poder y la triple A operando a mansalva. Nunca fui militante, nunca tuve las convicciones absolutas como para serlo, menos aún fui sensible al dudoso romanticismo de las armas, ni tuve fe en su capacidad redentora. Pero surgió la posibilidad de irme a trabajar por tres meses a Alemania y me fui pensando en tomarme un respiro de ese ambiente fétido que se estaba respirando en Buenos Aires. Después conseguí algunos trabajos ocasionales en París y me fui quedando. Las noticias que llegaban de Buenos Aires eran cada vez peores. Esto parecería casi una ironía fácil, pero me enteré de la muerte de Perón en el casino de Baden Baden. Estaba trabajando en la televisión del lugar y quise conocer cómo era ese casino famoso donde siete días por año se juega con fichas de oro. Estaba tomándome una cerveza en el bar, donde colgaba un televisor en blanco y negro, y ahí apareció un presentador y dijo "general Perón ist tot" (el general Perón ha muerto).
Su biografía parece determinar de manera directa los temas de su narrativa. Sus padres fueron emigrantes, usted sufrió el exilio, y en su última novela la Europa central vuelve a ser el escenario donde se desarrolla la historia.
No sabría decir exactamente de dónde proviene la novela: nunca hice análisis, nunca quise que individuos que probablemente no habían leído a San Agustín o Dostoievski manosearan mi inconsciente, que yo sigo llamando alma. En cambio, algunos lectores me revelaron cosas interesantes. Por ejemplo, que La novia de Odessa, el primer cuento, el que le da el título al libro, y el último, Hotel de emigrantes, narran una usurpación de identidad bastante paradójica: la de no judíos que, en circunstancias históricas muy especiales, adoptan documentos que los declaran judíos, identidad que les permite escapar hacia horizontes lejanos. Esta situación es el principio de Lejos de dónde. Allí incluí la ironía de que el hijo de la usurpadora (que por lo tanto no es judío, aunque la sociedad le inculca que lo es) termina encarnando a una de las figuras tradicionales del folklore: el judío errante… Otra cosa heredada de mi propia ficción, al final de Hotel de emigrantes, un anciano y su posible nieto se encuentran por azar, sin sospechar el lazo que los une. En la sección final de Lejos de dónde, dos medio hermanos, que no saben que lo son, entablan un diálogo fortuito en medio de la noche, en un Fast food de la estación de Dresde, y se sinceran ignorando que tuvieron la misma madre. Por otra parte, me interesan las historias ligadas con Europa central porque pienso que allí se gestó lo mejor y lo peor del siglo pasado, así como fue el Oriente medio donde hacia 1918 se gestó el desastre que vivimos hoy.
En Lejos de dónde se cruzan personajes que, debido a los sacudones de la historia, dialogan sin saber el lazo sanguíneo que los une.
En esos destinos que se rozan como planetas de órbitas ajenas, en lo que creen saber y lo que ignoran de la madre, creo que se resume el pathos de un "lejos de dónde" sin resolución posible: sus historias personales son despojos de la Historia.
Edgardo Cozarinsky: Hijo de inmigrantes judíos, estudió literatura en la Universidad de Buenos Aires. A los veinte años era amigo de Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo. En esa época publica El laberinto de la apariencia inspirado en Henry James. En 1974 publica Borges y el cine y trabaja como periodista en la sección cultural de las revistas "Primera Plana" y "Panorama". Abandona la convulsionada Argentina de la década del setenta y se radica en Paris. En 1989 vuelve a Buenos Aires, y a partir de este viaje comienza a vivir alternadamente entre esta ciudad y París. Algunos de sus títulos más destacados son: Vudú urbano (1985) La novia de Odessa (2002) El rufián moldavo (2004). Entre otros, dirigió los films: La barraca. Lorca sobre los caminos de España (1994), Tango deseo (2002) y Ronda Nocturna (2005).
Dónde y cuándo: el domingo 19, a las 19:30, en la Sala Juan Filloy del Cabildo se realizará la Entrevista abierta a Edgardo Cozarinsky. Participan: Gustavo Pablos y Emiliano Cativa Tolosa.
Convocan y Organizan: Tusquets Editores - Comisión de Programación.
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