Ausencias y homenajes

Homenaje

Decir Susana Degoy

Por Leandro Calle

Recordar a Susana Degoy es recibir de nuevo la alegría, porque aparece, —para quienes la conocimos—, la permanente imagen de su sonrisa. Aquí, en la ciudad de Córdoba, comienza sus estudios de literatura. Todavía no sabe que va a convertirse en una de las conocedoras profundas de Federico García Lorca. Susana estudia y se adentra en la vida cultural y académica de la ciudad. Su participación, como la de muchos, se vuelve sospechosa cuando las sombras comenzaron a inundar los años ’70 y entonces Susana toma el camino del exilio. Decide quedarse en Italia donde conoce a su esposo Martín Andrade y en donde nacerá su hija Antonella. Son largos y duros los años del exilio, pero Susana mantiene intacta su alegría y su amor por Córdoba. Son años de mucho aprendizaje, de mucha vida cultural. Se doctora en Letras en la Universitá degli Studii de Roma en 1979.
Pasaron los años, las sombras comenzaron a desvanecerse y como ella dice en Appassionata, su último libro de cuentos: “Habíamos pasado ocho años en el exilio cuando una mañana de noviembre, después de conversarlo largamente, resolvimos volver a la Argentina” (“El viaje”, Appassionata, 2008).
Y Susana vuelve a Córdoba para luego instalarse definitivamente en la capital porteña. Durante muchos años se desempeñó como Jefa de Relaciones Públicas y Prensa en la Delegación del Gobierno de Córdoba en Buenos Aires, cargo que obtuvo por concurso. Allí, desde la “Casa de Córdoba”, Susana fue una trabajadora incansable en hacer conocer la cultura cordobesa. Con exactitud y alegría podía asesorar acerca de los pintores de nuestra provincia, las últimas novelas escritas por mujeres, la poesía y hasta indicar el mejor camino para visitar los museos de Alta Gracia. La casa de Córdoba, era un lugar de reunión para artistas y escritores que convertían aquel sitio en una verdadera embajada cultural.
Su labor como investigadora y escritora crecía al mismo tiempo que su actividad cultural. La obra de Susana es una obra silenciosa y madura. Entre sus libros encontramos: En lo más oscuro del pozo. Figura y rol de la mujer en el teatro de García Lorca (editado en Buenos Aires en 1996 y en Granada en 1999); Niní Marshall, la máscara prodigiosa (Buenos Aires, 1997); Ver bajo el agua. Historias de La Para (Córdoba, 2005); La infanta. Doña Urraca de Castilla o la manipulación de la memoria (Córdoba, 2007) y finalmente los cuentos de Appassionata, (Córdoba, 2008), último libro que lamentablemente no pudo llegar a sus manos. También encontramos numerosos artículos y ensayos publicados en revistas nacionales e internacionales, así como numerosos premios y distinciones.
Toda la obra de Susana fue escrita en la serenidad de quien investiga con humildad e inteligencia.
Creo que a ella le hubiese gustado que la recordemos con algunos versos del poeta granadino. Yo elijo estos que instalan la alegría en el recuerdo: El cielo tiene jardines/ con rosales de alegría,/ entre rosal y rosal/ la rosa de maravilla.
Dónde y cuándo:
el lunes 6, en la Sala de Concierto Maestro Diehl del Cabildo se llevará a cabo el Homenaje a Susana Degoy. Participan: Martín Andrade, Lilia Perrén de Velasco y Leandro Calle.
Convoca y Organiza: Comisión de Programación