El genocidio es un tipo de crimen que se nos hace incomprensible a pesar de tener una racionalidad sin sutilizas y profundamente humana, que se instala en lugares de los que la civilización trata de desprenderse y todavía no ha podido: el poder, la desconfianza, el miedo, la inseguridad o la ambición. Siempre en nombre de una causa justa, nadie reconoce que lo hace por pura malignidad… Este libro habla del genocidio como práctica social y política. Genocidio en el sentido de exterminio consciente y buscado de un grupo humano, ya sea por motivos raciales, religiosos o políticos. El genocidio es la aberración más grande a la que puede llegar el ser humano”.
Con estas palabras, Mariano Saravia nos introduce al tema general de un libro que tiene como misión el registro de acciones genocidas en distintos momentos de la historia argentina. A partir de una definición general de las particularidades criminales del genocidio, Saravia indaga en la historia de los delitos estatales contra grupos identificados por su pertenencia a etnias particulares (es el caso de la matanza perpetrada en Chaco contra los indios Napalpí o la masacre de Rincón Bomba en Formosa) o grupos cuya identidad estaba definida por una fidelidad ideológica (los grupos anarquistas, socialistas y sindicales que fueron víctimas de los episodios conocidos como La Semana Trágica o La Patagonia Trágica), conectando los hechos con una matriz de exclusión cuyas primeros esbozos fueron trazados en el seno de la generación del 1880.
La primera de las sorpresas que el libro nos depara es una paradoja: la voluntad genocida de esta generación tuvo su concreción con el advenimiento de un gobierno popular, el de Hipólito Irigoyen. A partir de allí, Saravia remonta hechos dolorosísimos de la historia del país (ahí está el bombardeo a la Plaza de Mayo) hasta llegar a la última dictadura cívico militar y a la pregunta por la extensión de las responsabilidades, sorteando la trampa de las obediencias debidas y recordando siempre que una de los fases propias del genocidio es la negación. Pero Genocidios Argentinos (editado por Raíz de Dos) está lejos de considerar su asunto como un tema concluido, y nos pone sobre aviso con respecto a los peligros del presente con una sombría última nota: “Hoy, sufrimos la herencia de pobreza extrema y marginación que dejó el neoliberalismo. Muchos argentinos ‘no sirven’ más al sistema y pasan de la categoría de explotados a la de excluidos. Surge el problema de ‘la inseguridad’ y el peligro de una ‘Solución final’”.
Mariano Saravia
Es licenciado en Comunicación Social por la UNC y estudió en Alemania, Italia, Irlanda, Reino Unido, Israel, España, Canadá, Israel y Brasil. Trabajó en distintos diarios y radios y actualmente es analista internacional en Canal 10 y Radio Universidad. Se especializa en derechos humanos y especialmente en genocidios. Escribió: Fiestas populares de Córdoba, Naciones secuestradas (país vasco, Irlanda del Norte y Quebec), La sombra azul (La represión de la policía de Córdoba en la dictadura y su continuidad en democracia), Embanderados (la emancipación de Sudamérica y el porqué de sus banderas), El grito armenio (Crónica de un genocidio y de la lucha por su reconocimiento) y Honduras hoy (del golpe, la resistencia). Sus libros han sido traducidos al inglés, al francés, portugués, alemán y danés.